Tierra para la vida, tierra para la paz – CIDSE

Tierra para la vida, tierra para la paz

Un grito desde el Sur Global por una reforma agraria integral

Un mensaje del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM), el Simposio de Conferencias Episcopales de África y Madagascar (SECAM) y la Federación de Conferencias Episcopales Asiáticas (FABC) Con motivo de ICARRD+20.

Actualizado el 9 de abril de 2026

Como parte de su función de amplificar la voz de la Iglesia Católica del Sur Global sobre la importancia de los temas de justicia agraria y climática, CIDSE ha estado apoyando esta iniciativa de las Conferencias y Consejos Episcopales Católicos de África, Asia, América Latina y el Caribe. mensaje Fue publicado con motivo de la Conferencia Internacional de Reforma Agraria y Desarrollo Rural (CIRADR+20) en Cartagena/Colombia.


La Iglesia Católica del Sur Global no considera la conferencia CIRADR+20 como un evento aislado. En Cali (COP16), se pronunció sobre la biodiversidad amenazada, y en Belém (COP30), Pidió justicia climática en el contexto de la deuda ecológicaHoy afirma que estas luchas serán infructuosas a menos que abordemos su raíz común: el acceso justo a la tierra y los derechos de la población rural.

Estamos aquí para completar el círculo, porque no puede haber paz con la naturaleza sin resolver el pecado estructural del despojo territorial y la negación de derechos.

CELAM, FABC y SECAM han acudido a ICARRD+20 para exigir políticas públicas vinculantes y cinco cambios estructurales inmediatos:

  1. Las políticas agrícolas deben ser diseñadas por campesinos, comunidades pastorales y pueblos indígenas, incluyendo a las mujeres. Además, su implementación debe ser liderada por estos sectores para garantizar su poder real, que les permite establecer prioridades, proponer soluciones e impulsar las transformaciones necesarias en sus territorios.
  2. Deben existir regulaciones globales que obliguen a las empresas a rendir cuentas por el bienestar integral del territorio, no solo por la huella de carbono derivada de sus productos. La rentabilidad privada no puede externalizar sus costos en la destrucción del tejido social comunitario.
  3. Basta de medir el éxito por el esfuerzo o los presupuestos asignados. Debe haber métricas físicas de justicia agraria. Es necesario saber cuántas hectáreas se han redistribuido realmente entre los campesinos cada año, cuánto ha crecido el volumen de alimentos locales en los mercados territoriales y quién necesita qué tierra para cubrir sus necesidades básicas y vivir con dignidad. Se requiere una auditoría de la tierra, no de las intenciones, para priorizar a los más necesitados en los procesos de redistribución.
  4. Los gobiernos deben dejar de considerar la reforma agraria y territorial como una ideología del pasado y adoptarla como la herramienta más eficaz para el futuro climático. En el esfuerzo por enfriar el planeta, financiar la titulación de tierras para las comunidades indígenas, afrodescendientes, pastores y campesinas es más económico y eficaz que las costosas tecnologías de captura de carbono.
  5. Los fondos para el clima y la biodiversidad deben llegar a quienes cuidan la tierra sin intermediarios. Actualmente, la burocracia financiera consume los recursos antes de que toquen tierra. Exigimos mecanismos de transferencia directa a las organizaciones territoriales de campesinos y trabajadores rurales que garanticen la soberanía alimentaria.

La gobernanza de la tierra no puede diseñarse a puerta cerrada; debe surgir de la escucha sinodal y de la participación activa de quienes se ponen en primera línea en la defensa de los territorios. Unir nuestra voz a la de los movimientos populares y las diversas comunidades que se relacionan pacíficamente con la Tierra es la única manera de romper la inercia política.
 



Información Adicional
– El mensaje se lanzó oficialmente el 25 de febrero en un conferencia de prensa coorganizado por CELAM, Pastoral Social Colombiana Cáritas, Arquidiócesis de Cartagena y CIDSE.
– Ese mismo día también se publicó una declaración de las comunidades religiosas presentes en la ICARRD+20.EN ES) abierto a firmas hasta el 31 de marzo de 2026 a través de este este enlace.

Contactos de CIDSE:
Manny Yap, responsable de políticas alimentarias y territoriales (yap(at)cidse.org)
Annia Klein, responsable de comunicaciones (klein(at)cidse.org)
Giorgio Gotra, Director de Operaciones y Comunicaciones (gotra(at)cidse.org)

Ilustración de portada: Imagen del mensaje de la Iglesia Católica del Sur Global. Crédito: CELAM.

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